Hace unos días tuve la suerte de resultar agraciado en un sorteo que promueve Palencia Abierta para la promoción de actividades relacionadas con los deportes de montaña. Dicho sorteo consistía en una jornada de iniciación a la escalada y espeleología en el centro de prevención para el Sábado 9 de Abril.
El centro está situado cercano a la linea ferroviaria detrás del centro comercial de Las Huertas (Carrefour), con una extensión considerable que alberga todo el complejo.

Así pues, acabada la mini-proyección de 15min nos trasladamos a la "Roca", empezando a organizar los dos grupos que trabajarían en paralelo, uno de escalada y otro de espeleo.
Empece con espeleo, Tito y Millan dos de los monitores de Linumberco, nos dieron una clase práctica de todo el material que utilizamos en el ejercicio de la espeleología, así como su correcta colocación y uso.


Muy importante colocar los cabos de anclaje correctamente y pasándolos alternativamente por el pasamanos cada vez que se encontraba un "perrillo" de sujeción a la pared.
Después de mucho laborar en la cueva, para rematar el mono con un poco de polvo, nos metimos por "gateras", que son aberturas muy angostas por las que se puede pasar a duras penas. Y hasta Tito se animó a pasar!!
Salimos de la cueva cegados por el Sol, cubiertos de polvo y una sonrisa en la cara.
Pero eso no era todo, ahora nos tocaba escalada con Chema y Aysa.
Así que vuelta a empezar con el material propio para la actividad.

Luego colocamos un Grigri con un mosquetón de cierre automático anclado a la cinta vertical del arnés, para asegurar en la escalada y un casco.
Y derechos a la pared. Dos vías de iniciación 4+ por las que practicamos escalada con comodidad disfrutando del buen día que hacía.

Para mi una de las cosas más trepidantes de la jornada, pues es como la escalada, pero añadiendo un plus de dificultad debido a los cambios de dirección y los pasos claves, que añadiendo cierta altura daba más sensación y subidón de adrenalina. Falta decir que los tres primeros en hacer la vía detrás de Chema abandonaron quedándose en el primer paso que, ciertamente, no entrañaba gran dificultad, solo algo de determinación y equilibrio mental. Pues que pena se perdieron lo mejor!!!
Una vez subimos la "escalera" ferrata, ya al final de la jornada, nos quedaba un último paso, el puente tibetano.
Se trata de un puente de traviesas de madera, colgante de unos tirantes de acero, que debido a su longitud tambaleaba más de lo que estimamos prudente.

Pero yo, que tengo mala idea, cuando Jesús estaba en medio empece a avanzar como un pato y aquello tambaleaba considerablemente. Jesús juró en hebreo y los dos pasamos el puente partiéndonos el culo.
Después de todo, nos cambiamos, ordenamos el material mientras comentamos lo bien que lo habíamos pasado y cuando repetirlo de nuevo.